Limpiar los lentes con la camiseta o con alcohol es la forma más rápida de rayarlos y dañar el antirreflejo. Te explicamos el paso a paso correcto, qué productos usar y los errores que más los arruinan.
Seguramente lo has hecho mil veces: ves una mancha en tus lentes y los limpias con la camiseta o con el borde de la blusa. Parece inofensivo, pero es una de las formas más rápidas de rayarlos. Saber cómo limpiar lentes de la manera correcta toma un minuto y hace que te duren mucho más.
En esta guía te contamos el paso a paso para limpiarlos sin rayarlos, qué productos sí y cuáles no, cómo cuidar el antirreflejo y los errores que más arruinan las lunas.
La mayoría de lunas de hoy son de resina o policarbonato, no de vidrio. Son livianas y seguras, pero su superficie es más blanda. Encima llevan capas finísimas, como el antirreflejo o el filtro de luz azul, que se pueden dañar con el roce o con químicos fuertes.
El problema casi nunca es la mancha: es el polvo. Cuando frotas en seco, esas partículas diminutas funcionan como lija sobre la luna. Por eso el primer paso siempre es mojarlos.
Hazlo una vez al día, por ejemplo en la mañana. Durante el día, si solo hay una huella, basta con un spray limpiador para lentes y la microfibra.
| Usa | Evita |
|---|---|
| Agua tibia y jabón neutro | Alcohol, cloro, amoníaco o limpiavidrios |
| Paño de microfibra limpio | Camiseta, servilletas, papel higiénico o toallas de cocina |
| Spray limpiador para lentes con antirreflejo | Saliva o el vaho del aliento |
| Toallitas húmedas para lentes, en sobre individual | Toallitas de bebé o desmaquillantes con crema |
El papel y las servilletas parecen suaves, pero están hechos de fibras de madera que rayan la superficie. Y los limpiadores de vidrio o de cocina pueden ir desprendiendo el antirreflejo con el tiempo.
El antirreflejo y el filtro de luz azul son capas que se aplican sobre la luna. Bien cuidadas duran años, pero hay dos enemigos:
Si después de lavarlos bien sigues viendo borroso, con manchas que no salen o con rayas en el centro de la luna, puede que el antirreflejo esté dañado o que la luna esté rayada. En ese caso ninguna limpieza lo arregla: hay que cambiar las lunas.
La buena noticia es que no siempre necesitas un armazón nuevo. Si el tuyo está en buen estado, se le pueden poner lunas nuevas con tu medida.
Y si usas lentes de contacto, su cuidado es completamente distinto: aquí te explicamos cómo usar tus lentes de contacto de forma segura.
Cuando retiras tus lentes en Pupil, te enseñamos a limpiarlos y te los entregamos con su estuche y su paño. Si ya los tienes y sientes que no ves igual que antes, tráelos a la óptica, en el norte de Quito: los revisamos, los ajustamos y te decimos si el problema es la limpieza, el antirreflejo o la medida.
Si estás en otra ciudad, mándanos fotos de tus lentes por WhatsApp y te orientamos. Si hace falta cambiar las lunas, las fabricamos con tu receta y te las enviamos a todo Ecuador.
No es recomendable. El alcohol, sobre todo si se usa seguido, reseca y puede desprender el antirreflejo. Usa agua tibia con jabón neutro o un spray hecho para lentes.
Lo ideal es lavarlos con agua y jabón una vez al día, y durante el día quitar las huellas con un spray y la microfibra.
No. Los trucos caseros, como la pasta de dientes, solo empeoran la luna porque la lijan y dañan el antirreflejo. Si la raya molesta tu visión, lo que corresponde es cambiar la luna.
Una vez por semana, a mano, con jabón y sin suavizante. Un paño sucio pasa grasa y polvo a las lunas.
Suele ser el antirreflejo cuarteado por el calor, por ejemplo por dejarlos en el carro al sol o lavarlos con agua caliente. No tiene arreglo: hay que cambiar las lunas.
¿Tus lentes ya no se ven como antes o tienes dudas sobre cómo cuidarlos? Mándanos una foto y te decimos si basta con limpiarlos o si toca cambiar las lunas. Escríbenos por WhatsApp.
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